7 pasos para lavar tu auto y mantenerlo como nuevo
Elaboramos una guía con los pasos a seguir para mantener tu auto limpio, ordenado, brillante y protegido.
Un vehículo puede verse afectado en mayor o menor medida por elementos como el clima o el nivel de polvo al que se ve expuesto día a día, pero en promedio debe lavarse cada 15 días.
Realizar este proceso muy seguido podría dañar la carrocería debido al uso de químicos, pero si dejas pasar mucho tiempo, los factores externos podrían producir daños irreparables en la estética del auto.
Siempre a la sombra
Los expertos señalan que al momento de lavar tu auto debes preocuparte que éste se encuentre a la sombra, ya que los rayos del sol podrían afectar las propiedades de algunos productos utilizados o hacer que estos se sequen antes de actuar correctamente.
Si el auto ha acumulado mucha suciedad puedes aplicar un chorro de agua a presión para sacar superficialmente el exceso de polvo o manchas.
Organiza tus utensilios
Luego, reúne todo lo necesario para comenzar con el proceso de lavado.
Podrías ocupar: cepillo rígido, esponja, dos baldes (uno con agua y otro con jabón para autos), guantes, dos paños de microfibra (uno para enjuagar y otro para secar), una manopla con plumero, cera para autos y aspiradora.
Comienza por las ruedas
Al tratarse de las partes más sucias de los autos, se recomienda que las ruedas sean las primeras en lavar para posteriormente no manchar los lugares que ya estén limpios.
Primero debes humedecerlas para que la suciedad sea más fácil de retirar y luego con el cepillo rígido friega las aperturas de la llanta. También te puede interesar ¿cómo saber cuándo cambiar los neumáticos? y 7 consejos sobre cómo cuidar tu auto durante la cuarentena.
Desde la parte superior
Una vez lavada las llantas, con la ayuda de la manopla o de la esponja enjabona el techo, luego los soportes del techo y las ventanas. Posteriormente puedes bajar hacia la parte superior del capó y el maletero, el parachoques delantero, las puertas y el parachoques trasero.
No cometas el error de frotar la superficie con mucha fuerza, ya que podrías rayar la pintura. Con los elementos adecuados, las manchas no debieran presentar mayor problema para ser removidas.
Momento de enjuagar y secar
Una vez que todo el auto se encuentre enjabonado, humedece uno de los paños de microfibra con agua limpia de tu balde para proceder a enjuagar todas las partes de tu vehículo.
Luego, repite el proceso con el paño de microfibra en seco. Este material te ayudará a que no se generen rayas. Debes preocuparte de no dejar restos de agua, ya que esto podría generar óxidos o manchas permanentes en la pintura.
El toque final: cera
Debido a que el paso del tiempo hace que la pintura comience a deteriorarse, pulir la carrocería con cera es la mejor opción para mantenerla como nueva.
Una capa de cera bien aplicada y que cubra todas las áreas es suficiente para que tu auto brille y la pintura quede protegida contra los rayos del sol.
Limpieza interior
Por último, te recomendamos quitar todos los artículos de interior que no son necesarios en el vehículo y botar la basura que se haya acumulado.
Luego, con una toalla de microfibra remueve el polvo del tablero, el volante y la palanca de cambios. Después deberás quitar las alfombras y sacudirlas fuera del auto para posteriormente aspirarlas, también aspira la tapicería de los asientos y el piso.
Te puede servir inclinar los asientos delanteros al máximo para mayor comodidad. Por último, vuelve a colocar los artículos, las alfombras y los asientos en su lugar.
Si quieres mantener tu auto alejado de los rayos del sol, rayas accidentales o fatalidades como la caída de excrementos de pájaros, lo más recomendable es cubrirlo con una lona cuando lo estaciones, una costumbre que puede sonar tediosa, pero que protegerá tu automóvil y recompensará al máximo el esfuerzo que has hecho en cada lavado.