Incendios en el hogar: principales causas y cómo prevenirlos
Si bien hace algunos años las perdidas de viviendas debido al fuego eran más frecuentes, aún se trata de un peligro al que estamos expuestos. Aquí te contamos algunas de las causas más comunes y como minimizar los riesgos
Peligro a nuestras vidas, pérdidas parciales o completas de la vivienda son los lamentables resultados a los que nos exponemos cuándo se generan y descontrolan incendios en el hogar.
La posibilidad de que el fuego nos ponga en una situación de peligro está siempre latente. En su mayoría se trata de situaciones evitables, pero no siempre somos conscientes de las medidas que podemos tomar para disminuir el riesgo.
Aunque te adelantamos algunos consejos, te recomendamos leer nuestro artículo 10 consejos para cuidar tu casa de un incendio.
¿Cuáles son las principales causas de incendios en el hogar?

Incendio estructural es el término que utilizan las autoridades para definir y advertirnos de esta situación que afecta casas, edificios, locales comerciales u otros.
La mayoría de estós son por causa humana, es decir por responsabilidad o descuidos de las personas. Manipulación de artefactos sin el debido cuidado, instalaciones defectuosas o falta de mantención son ejemplos comunes que pueden derivar en un incendio en el hogar.
Los lugares más comunes donde se origina el fuego dentro de una casa son la sala de estar o living, los dormitorios y la cocina. Sabiendo esto, estas son las causas más frecuentes de incendios, reconocidas a nivel internacional y en un documento de la ONEMI.
Instalaciones defectuosas
Tanto el circuito eléctrico como las cañerías de gas son posibles focos de peligro. Una instalación deficiente puede desembocar en fugas de combustible, subidas de corriente irregulares o enchufes defectuosos, todos potenciales desencadenantes de llamas.
Artefactos de calefacción

Tanto estufas como chimeneas pueden provocar incendios en el hogar. Lamentablemente es probable que puedan prender cortinas, ropa u otros elementos por exposición directa o mediante chispas.
Velas y cigarrillos
Aunque el uso de velas no es tan común en el día a día, son empleadas en distintas ocasiones o actividades y son numerosos los casos en que su manipulación incorrecta resulta en un incendio.
Por su parte un cigarro mal apagado o quedarse dormido con uno encendido son causas frecuentes y documentadas de incendios en el hogar.
Cocina

Usar una cocina implica una manipulacíon directa del fuego. Además, elementos como la grasa acumulada o la reacción del aceite con el agua (generalmente presente cerca al artefacto) aumentan la posibilidad de peligro.
De todas formas lo evidente de este riesgo hace que en su mayoría se tomen los resguardos correspondientes.
Productos inflamables y elementos de rápida combustión
El amacenamiento de combustibles líquidos o gaseosos, así como otras soluciones inflamables, generalmente a presión, tambíen son causa frecuente de llamas. Basta con un descuido para producír fuego e incluso explosiones.
Por otra parte la acumulación de papeles, basura o generos como lo son los paños en la cocina, son elementos de combustíon rápida que pueden propagar el fuego y permitir su descontrol.
Incendios en el hogar: estadísticas y consejos

En Chile existe una deuda respecto al catastro de incendios domésticos. Mientras que CONAF lleva un actualizado registro de incendios forestales, los bomberos de nuestro país no tienen dentro de su margen de acción una acción similar. Tampoco lo hace el gobierno.
Debido a la cobertura de la prensa sabemos que se trata de una realidad presente y algo común en lugares específicos como campamentos o en viviendas ubicadas cerros. Aquí el ambiente circundante puede propiciar las llamas y el materíal de los hogares, así como su proximidad ayudan a su propagación.
Dentro de las principales recomendaciones está la correcta mantención de las instalaciones y artefactos antes expuestos. Esto nos permite estar atentos a la necesidad de reparaciones y con ello disminuir el riesgo de incendios en el hogar.
Además, siempre primará el sentido común. Es importante mantener los elementos inflamables lejos de las llamas o las fuentes de calor. Así como evitar la acumulación de desechos, principalmente en dormitorios.
Al tratarse de una eventualidad que no podemos evitar completamente, los detectores de humo son una opción y también se aconseja evaluar la contratación de un seguro contra incendios. Este nos protegerá de distintos escenarios que son consecuencia de un siniestro, aquí encontrarás información al respecto.
Por último, siempre es recomendable mantener un plan de acción en caso de verse el esta situación. Deben identificarse salidas rápidas que puedan usarse en caso de emergencia, puertas y ventanas son opciones.
Mantener teléfonos cargados y con los contactos de emergencia en fácil acceso también es una recomendación útil.
Debes recordar que el fuego produce humo denso que dificulta la visión además de calentar objetos y superficies. Gatear y palpar antes de abrir puertas o apoyarte en algo es lo primero que debes tener presente cuando debas evacuar un lugar en llamas.